Transformamos lo ordinario en experiencias extraordinarias.
Desde 2012
Soy Tatiana. Nací en Cuernavaca y llevo más de 30 años viviendo en Monterrey, donde el arte y el diseño han sido siempre mi refugio y motor creativo.
Desde muy joven exploré distintas disciplinas —pintura, escultura, diseño textil, joyería y trabajo en metal— formándome en espacios Central Saint Martins en el Reino Unido.
Después de dirigir tres marcas de diseño de joyería y accesorios durante más de una década, en 2012 comenzó una nueva etapa: reinventarme desde cero. Así nace Unelefante, un proyecto que fusiona arte, naturaleza y narrativa visual para transformar la forma de entender el regalo.
Nuestra primera colección de globos —una explosión de color, diseño y significado— marcó un punto de inflexión en el mercado en México. Lo que inició como un proyecto personal se convirtió en una referencia que inspiró a cientos de negocios dentro y fuera del país a repensar cómo conectar con sus clientes.
Hoy, esa misma visión continúa su evolución dentro de Enviaflores, ampliando su alcance sin perder su esencia.
Evolución
En Unelefante, evolucionar no significa seguir tendencias, sino profundizar en la forma en que diseñamos un regalo.
Cada propuesta parte de una pregunta simple: ¿qué se quiere decir en ese momento? Ya sea celebrar, acercar, agradecer o acompañar, el diseño comienza por entender la intención detrás del gesto.
A partir de ahí, definimos cómo ese mensaje toma forma —en materiales, composición y detalle— para que el regalo no solo se vea bien, sino que realmente conecte con quien lo recibe.
Así, cada producto responde a un momento específico y cumple un rol dentro de una experiencia más amplia.
Hoy, esta forma de pensar evoluciona dentro de Enviaflores, integrándose a una manera más clara y estructurada de construir experiencias de regalo a escala.
Celebramos la espontaneidad
Porque no todos los regalos nacen de una fecha, sino de una intención.
Nuestros Chocolates
Siempre he creído que el sabor también puede ser una forma de expresión.
En Unelefante, el chocolate se piensa como un objeto sensorial: cacao de origen, composición y detalle al servicio de una experiencia.
La barra Pollock —una pieza que fusiona arte y sabor— marcó el inicio de esta exploración.
Hoy, esa misma mirada se extiende a distintas creaciones diseñadas para acompañar momentos y formar parte de un regalo con intención.
Otro Clásico
Nuestros pasteles de chocolate son ya una firma de Unelefante.
La moneda de chocolate impresa que los acompaña los convierte en algo más que un postre: un gesto diseñado para celebrar.
Esta misma lógica se extiende a una línea de clásicos —mini brownies, macarons y cheesecakes— donde cada pieza cuida tanto la forma como el sabor.
Pensados no solo para disfrutarse, sino para formar parte de un momento que se quiere recordar.
La Funbox
La Funbox nace de un momento en el que la distancia nos obligó a replantear cómo estar cerca.
Diseñamos una caja que, al abrirse, estalla en confeti: un gesto inmediato, inesperado, capaz de provocar emoción en un instante.
Más que una sorpresa, la Funbox es una forma de irrumpir en lo cotidiano —de decir “te pienso” de manera directa, lúdica y memorable.
Con el tiempo, se ha convertido en una de las piezas más icónicas de Unelefante, porque traduce una intención clara en una experiencia concreta: sorprender y conectar en segundos.
Conexiones Significativas
En Unelefante, cada proyecto parte de una intención: conectar, sorprender o acompañar un momento específico.
El diseño es la forma en que esa intención toma cuerpo —en un objeto, un gesto o una experiencia. Así, cada pieza deja de ser solo un producto para convertirse en una forma de decir algo.
Hoy, esta manera de entender el regalo continúa su evolución dentro de Enviaflores, ampliando su alcance sin perder su esencia.
Desarrollo Social
Desde el inicio, Unelefante ha buscado construir vínculos que van más allá del producto.
Parte de nuestro trabajo se desarrolla en colaboración con un ejido en Coahuila, donde mujeres artesanas elaboran nuestras decoraciones de papel. Esta relación, sostenida en el tiempo, nos ha permitido integrar su talento dentro de nuestro proceso creativo y productivo.
Creemos en el desarrollo de proveedores como una parte fundamental del diseño: relaciones que evolucionan, que elevan la calidad y que permiten construir procesos más sólidos y consistentes.
Más que una iniciativa paralela, es una forma de entender el diseño: reconocer el valor de los materiales, de los oficios y de las personas detrás de cada pieza.
Así, cada objeto no solo comunica una intención hacia quien lo recibe, sino también una historia de origen y colaboración.
Seguimos
Hoy, esta forma de diseñar se expande para construir experiencias de regalo a una escala mayor.
Diseñar, conectar, evolucionar.